Durante la semana del 18 al 23 de enero van a tener lugar diversos actos de debate y reflexión colectiva sobre izquierdas vasca de ayer y hoy. El título de las jornadas es muy aclaratorio: debemos recuperar nuestra larga historia de lucha contra la opresión para ver qué lecciones, qué constantes, podemos aplicar de ahora en adelante para no repetir errores. Son muchas las preguntas que debemos hacernos en estos tiempos de crisis en los que, por un lado, las fuerzas progresistas, soberanistas e independentistas van comprendiendo la necesidad de confluir en una gran dinámica que rompa la creciente represión estatal; por otro, el Estado español sobre todo y también el francés aunque menos ven cómo peligra su posición en la jerarquía imperialista mundial con efectos globales sobre su situación interna y, por último, cuando es ya aceptado por el “pensamiento colectivo” burgués que su economía se va a arrastrar durante años por el suelo de los muy bajos crecimientos y con la reaparición probable de nuevas caídas y crisis a escala regional o mundial. Debemos partir de esta realidad ya asentada para comprender por qué las fuerzas revolucionarias ahondamos la reflexión sobre nuestro pasado y nuestro presente.
Los cambios capitalistas son innegables, pero es más cierto que nunca que la actualidad nos muestra con crudeza las contradicciones esenciales y permanentes del capitalismo en cuanto modo de producción, contradicciones que se presentan con formas, intensidades e interacciones diferentes en cada período histórico. También es cierto que han aparecido problemas nuevos y que se han agudizado al extremo ya existente hace siglo y medio, pero, si los estudiamos con seriedad, vemos que nos remiten a la contradicción básica del actual sistema, la que existe entre la producción social y la apropiación privada, la que existe entre el trabajo asalariado y el beneficio burgués. El choque entre la producción social y la apropiación privada adquiere tantas formas como realidades de explotación existen, de manera que la opresión nacional también es una expresión directa de la necesidad ciega capitalista de convertir en su propiedad privada a los pueblos oprimidos, reduciéndolos a simple fuerza social de trabajo.
La dialéctica entre contenido y continente, fondo y forma de los problemas que nos golpean en estos momentos nos muestra la necesidad de aprender del pasado, de cómo otras fuerzas revolucionarias vascas respondieron a agresiones idénticas en su contenido y fondo. Ahora, el neofascismo y el nacionalcatolicismo españoles están a la ofensiva, como en la década de los ’30 del siglo XX. Ahora, el capital sufre una crisis sustantiva como entonces y el pueblo trabajador paga las consecuencias. Ahora la burguesía autonomista y regionalista está dividida entre sus burocracias dirigentes y parte de sus bases, como entonces, mientras que sectores nacionalistas, socialistas y comunistas miran con creciente simpatía al independentismo. Ahora, la socialdemocracia española es abiertamente antivasca como hace ochenta años. Ahora el Estado aplica estrategias represivas de contrainsurgencia dura acordes a la agudización de sus contradicciones y a la fuerza del independentismo en el contexto presente, y hace ochenta años su estrategia represiva culminó en la guerra contrarrevolucionaria en lo social y de invasión nacional en 1936. La sociedad burguesa actual ha desarrollado más que entonces los sistemas de alienación, de consumismo y de fetichismo, y también los de desintegración de las conciencias y de coerción sorda o violencia descarada, de terrorismo al más puro estilo de las criminales derechas latinoamericanas, como las desapariciones forzosas y la guerra sucia.
Sabiendo de las obvias diferencias existentes entre los dos períodos tenemos que aprender de los aciertos de aquellas mujeres y hombres que, posponiendo sus disputas, confluyeron en una impresionante resistencia nacional y de clase vasca contra el exterminio terrorista de las libertades y de la democracia entonces existente. Pero también hemos de aprender de sus errores, de sus tardanzas en reaccionar, del tiempo valioso que perdieron en bizantinismos mientras que el poder fáctico que nunca desapareció preparaba la sublevación exterminadora. Remarcando todas las diferencias, ahora sufrimos una ofensiva reaccionaria dirigida rápidamente hacia el mismo objetivo esencial designado por el bloque de clases entonces dominante, abuelo del actual: liquidar la democracia y los derechos elementales, con el matiz de que, por ahora, su formalismo hueco se mantiene por estricta necesidad de legitimación interna y externa, por nada más. Como ahora, hace ochenta años los derechos democráticos elementales estaban en el punto de mira del capitalismo, pero ahora éste y su Estado español no bombardean impunemente a las poblaciones civiles como entonces, sino que, tras dictar las nuevas leyes que oficializan la contrainsurgencia más tecnificada e interactiva, aplican su “guerra legal”.
El mismo problema se nos presenta si avanzamos un poco más en la historia, hasta llegar al final de la década de los ’40 y primeros años de los ’50, cuando resurgieron en nuestro pueblo las primeras resistencias de masas contra el terror nacional y de clase franquista. Y otro tanto deberemos hacer al llegar a finales de los ’60 y hasta finales de los ’70, durante la agonía, muerte y resurrección del franquismo transustanciado en constitución monárquica. Debemos descubrir las constantes que se reiteran desde los años ’30 por no retroceder hasta los problemas de unidad en las muy duras luchas sociales y nacionales sostenidas desde 1890 hasta la dictadura militar de 1923. No negamos la importancia de este primer período de lucha de clases y nacional en el contexto capitalista, pero es la segunda fase, la muy corta de los años ’30, cuando la síntesis de las contradicciones totales hace surgir al fascismo y a los primeros esbozos del independentismo socialista. Siendo cierto que la historia se construye según los antagónicos intereses sociales enfrentados, también lo es que, por debajo, existe la historia objetiva, las explotaciones y las violencias sanguinarias realizadas por la clase propietaria de las fuerzas productivas. La dialéctica entre la construcción social, subjetiva, de la historia y la realidad objetiva del sufrimiento histórico es una necesidad imperiosa en lo teórico y en lo ético para quienes luchamos por la libertad. Es esta interacción siempre concreta la que nos explica el por qué y el hacia dónde del movimiento interno de la identidad de los pueblos, y de las contradicciones entre sus clases sociales.
Necesitamos elaborar teóricamente las constantes prácticas realizadas con lógicas limitaciones en el período de 1890-1923, con embrionarios avances en los años ’30, con avances cualitativos en la segunda mitad de los ’60 con la formación del independentismo abertzale, con expectativas inusitadas pero traicionadas en la segunda mitad de los ’70, con los sucesivos procesos e intentos de diálogo y negociación habidos hasta ahora, y con las reflexiones en el nuevo contexto estructural presente arriba resumido en tres puntos. Una experiencia heroica de 120 años no puede desaparecer en el olvido bajo el plomizo diluvio de la desmemoria impuesta por la industria propagandística española. Son muchas las lecciones positivas y negativas que podemos extraer de tanto sacrifico humano, y más en el presente y mirando al mañana. Durante más de un siglo, la libertad, los derechos y la democracia han estado en Euskal Herria bajo las agresiones del capitalismo español y francés, o simplemente destruidas militarmente. Pero también por nuestros errores.
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Wednesday, January 20, 2010
Iñaki Gil de San Vicente: "Atzoko eta gaurko ezkertiarrak"
Thursday, January 14, 2010
Mao: "Kontraesanari dagokionez" (zatia)
(...) Proletargoa eta burgesiaren arteko kontraesana, Iraultza sozialistaren metodoaren bitartez konpontzen da. Masa herritarren eta erregimen feudalaren arteko kontraesana, Iraultza demokratikoaren metodoaren bitartez konpontzen da. Kolonien eta inperialismoaren arteko kontraesana, gerra nazional-iraultzailearen metodoaren bitartez konpontzen da. Jendarte sozialista batean, langile klasea eta nekazalgoaren arteko kontraesana, kolektibizazioa eta nekazaritzaren mekanizazioaren bitartez konpontzen da. Jendartea eta naturaren arteko kontraesanak, ekoizpen indarren garapenaren metodoaren bitartez konpontzen dira. Prozesua aldatu egiten da, kontraesan zaharrak eta prozesu zaharrak bukatu egiten dira, prozesu berri bat eta kontraesan berriak sortu egiten dira, eta horregatik, kontraesan hauek konpontzeko erabili beharreko metodoak ere aldatu egiten dira. Errusian, otsaileko iraultzak eta urriko iraultzak konpondu zituen kontraesanak, bi iraultzetan erabilitako metodoak bezalaxe, erabat ezberdinak izan ziren. Kontraesan ezberdinak metodo ezberdinez konpontzea, marxista-leninistek zorrotz erreparatu beharreko printzipioa da. Gehiago irakurri...
Jose Luis Arenillas: "Euzkadiren nazio askapenak masa zapalduen egintza izan behar du"
Iraultza aurretikoak begi onez ikusi ondoren, Eusko Alderdi Jeltzaleak, zeinak burgesia industrial eta nazionalaren interesak ordezkatzen dituen, Botere zentralekin salerosketa politikak jarraituz, gobernu nekazal-erradikal-zedistei bere konfidantza berretsi eta lankidetza eskeini die, beren izanak helburu kontrairaultzaileak besterik ez dituenean.
Bere jarrera duda izpirik uzten ez duten horietakoa da. Lehenbiziko momentutik errepresioaren gobernuari elkartasuna erakutsi zion, finantza kapitalen eta lurralde jabetzaren berreskuratze erreakzionario eta zentralistan lagunduz, eta lehen biurtekoan burgesia txiki erradikala lubakitu zen gotorleku demokratiko-burgesak deusezten lagundu zuen. Zentzu honetan, Konstituziogileen lege sozial eta politikoen indargabetze eta urraketa onetsi zituen. Kexa handirik gabe, Udaletxeen autonomia murrizten duen lege Munizipala onartu du. Nekazal kontraerreformari eta landa Alokairuen legeari bere bozkak eman dizkie, euskal nekazari taldeak nabarmen kaltetu dituelarik. Abuztuak 10eko saiakeran, nobleziari desjabetu zitzaizkion funts-ondasunen bueltatzea, lasai asko bultzatu du. Hitz batean: ordezkatzen dituen klase interesek aginduko luketen bezela, burgesia liberalaren besoetan uzteko errepublika berreskuratu nahi zutenen aldamenean protesta egin ordez, PNV askatasun herritarren eta Euskadiren interesen aurkako azaldu da, ahultasusunezko momentuetan gobernu talde erreakzionarioek egindako promesa hutsalekin konformatuz, euskal kapitalismoaren zabalpen gaitasuna eta mugimendu nazionalistaren edukin demokratikoa itotzen dituzten arrasto feudalen eta indar zentralizatzaileen aurkako hauteskunde kanpainak ahaztuta.
Baina Espainiako oligarkia dominatzailea eta euskal burgesia nazionalaren arteko akordioek ez dute nazio askapeneko mugimenduarekin amaitzen Euzkadin. PNVk euskal herritargo gehiengoaren interesak ordezkatzeari utzi dio. Bere transakzio politikak, talde nazionalista kontsekuente bezela agertzea eragozten dio, herrialdeko indar aurrerakoien artetik baztertuz. Zentralismoa kondenatzen duten bere hitzen eta Botere zentralekin darabilen lankidetza eta elkartasunaren arteko kontraesanak, haserre bizia sortu du euskal nazionalismoaren defendatzaile garbi eta sutsuenen artean, zeinak burgesia nazionalaren babesetik aldentzeko borrokan dauden. Mendigoizaleak, nazio askapeneko mistika sabiniarrak bultzatutako indar gaztea, jatorrizko enbor nazionalistatik banatzeko zorian daude. Gudarik zuzenduta, zeinak sabinismoa eta demokrazia sozial-kristaua aintzat hartuta, hirietako burgesia txikia eta herrietako euskal nazionalistak mugiarazi nahi dituen, Alderdi politiko independiente batean eratuko dira, Euskal Herriaren burujabetza lortzeko helburuarekin. Estatutismoa, konpromezu eta trikimailuen politikaren porrota ikusita, eta insurrekzio baten ideiarekin liluratuta, askapen nazionaleko euren nahiekin bat egin dezaketen indarrekin momentuko akordio zehatzak egiteko prest daude.
Bere aldetik, burgesia txiki erradikala eta nazionalista ordezkatzen dituen Acción Nacionalista Vasca Alderdiak, iragarritako Batzar Nazionala ospatu du. Bertan, alderdikideen %50 izan zen zen ordezkatua. %41k ezkerreko politika baten alde egin zuen, gainontzeko %9ak, PNVk aurrera daraman antzeko politikarekin bat egin zuelarik. Alderdikideen gehiengoa ordezkatua ez zegoenez, eskuineko joera dutenek bultzatuta, Eskualdeko Juntetan aurkezteko ponentzia bat idaztea erabaki zen, erreferendum bat gauzatzeko. Ongi zehaztu gabeko edukin sozialeko alderdi kaotiko eta nahaspilatu bat izatetik, PANV Alderdi Laboristan eraldatuko da, politika langilezale, sozializatzaile eta nazionalista batean segitzeko joerarekin. Ia ziurra da, afiliatu gehienek esfortzu handirik gabe eraldaketa onartzea. Alderdiko zentristak Ezker Errepublikarrera igaroko dira, eta eskuindarrak PNVn sartuko dira.
Aipatutako eraldaketa oso interesgarria da Euzkadiko klase borrokaren garapenerako. Alderdi honen bitartez, euskal burgesiak otzandutako euskal langileen klase politikaren kontzientzia esnatzen joan daiteke. Bere helburuak traizionatzen ez baditu, PANVek bere eragina garatu behar du STVren sindikatuetan. Labour Partyren adibidea jarraituz, bere saiakera guztia Solidarioen barruan gehiengoa lortzen ipini behar du, Zentral horixka hau, klase sindikatu batean eraldatzeko helburuarekin. Horretan datza bere etorkizuna, masa alderdi politiko bezela. Bere helburu historikoak lortzeko, langile alderdi bat bezela antolatu beharko luke, euskal burgesiak otzandutako Solidarioak emantzipatzeko gaitasunarekin. Euskal langileen artean, klase kontzientziaren garapenean laguntzean, ez ditu ahaztu behar burgesia txikiaren interesak, ezta fiskoak eta baserrijabeek espoliatutako nekazariak ere. Azkenik, bere oinarrietan eta proletargoaren ekintza batasunean argitasun gehiago lortzeko borrokatu behar du, sindikatuen eta Euzkadiko langile alderdien arteko uztarketa erdietsi arte.
Munduko ekonomia kapitalistaren egungo krisi orokor eta iraunkorrean, proletargoak, hirietako burgesia txikiak eta nekazariek, bat egiten dute beren klase gorrotoetan. Aurrerantzean, mugimendu nazionalista klase borroka bat izango da; alde batetik, burgesia txikia, artisauak eta komertzio txikia, industrial txikiak eta euskal nekazariak proletargoarekin bat hartuko dituena, eta bestetik, espainiar oligarkia dominatzailearekin elkar hartutako burgesia nazionala. Nazio askapenerako mugimendua, esplotatuek beren esplotatzaileen aurkako klase borrokaren bidez garatuko da soilik.
Horregatik, beharrezkoa da proletargoak askatasun demokratikoen eta askapen nazionalaren aldeko borrokaren gidaritza bere gain hartzea. Iraultza demokratikosozialistak soilik eman ahal die askatasuna herrialde zapalduei, aldi berean langile klase zapalduen arazoak konponduz. Burgesiak baztertu egin ditu Euskadiren interesak, eta proletargoa bihurtu da, iraultza demokratikosozialistaren eta Euskadiren askapenaren aldeko borrokan, indar eragilea.
Guk begi onez ikusten dugu indarren polarizazio hau, burgesia nazionalaren kaltetan egiaztatzen dena. Izan ere, sortuko den Alderdi Laborista, euskal langileen artean ideia marxistak garraiatuko dituen ibilgailua izan daiteke, zeinak sentimendu nazionalistaren ondorioz burgesiari lotuak dauden eta klase borrokaren ikuspuntutik axolakabeak diren.
José Luis Arenillas
Bilbo, 1935eko azaroa.
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